viernes, 13 de noviembre de 2009

¡A la mierda!

Advertencias previa lectura: No es un cuento, es casi que una descarga emocional. Incoherencia, porque mi cerebro es un remolino en estos instantes.


Estoy harta...

... De que, tío, lo tuyo conmigo ya escapa fuera de los límites de toda puta normalidad. O sea, cuando nos conocimos eras un chico simpático, hablábamos, nos divertíamos y hasta nos hicimos amigos. Pero, ¿qué pasó luego? Empezaste a actuar raro, no querías hablarme cuando había gente alrededor, me evitabas y yo no entendía una mierda. Genial, pensé, si así lo quieres lo tendré que aceptar.

... De tus malditos e imbéciles padres. Es decir, se han pasado toda TU vida haciéndote creer que eres la gran mierda, que todo gira alrededor de ti y de nadie más. Y yo, como persona en tu entorno, no podía ser distinta, ¿verdad? Si camino por algún lugar es porque te persigo; si coincidimos al momento de salir es porque te estoy esperando para acosarte. Joder, joder, joder, ¡basta ya! Ellos te han hecho creer que eres la última pinche Coca-cola del desierto y NO es así. Si ellos quieren creer que yo acoso a su "bebé" allá ellos, pero al menos tú trata de utilizar ese minúsculo cerebro del tamaño de una chincheta para algo útil y razona de una maldita vez.

... De que, cada vez que intento hablar contigo o ser amable, se convierta prácticamente en una misión imposible por el jodidísimo hecho de que eres un redomado imbécil. Es que, cuando intento hablarte no me escuchas, y cuando trato de ser amable desconfías de mí y me miras raro. ¿Se puede saber por qué tanto circo? A veces pienso que te doy miedo, pero, ¿por qué? ¿Porque no soy como las otras malditas chicas o porque no te creo la gran cosa por tener ojos bonitos? Despierta cariño, yo también tengo ojos bonitos y no por eso todo el maldito mundo tiene que rendirme pleitesías.

... De que, si en el entrenamiento físico yo voy a la estación "A" y tú estás ahí, inequívocamente sales corriendo hacia la estación "Z". De nuevo, ¿realmente piensas que te voy a morder? No, pedazo de cojudo, no muerdo y me tienes podrida hasta los mismísimos ovarios de huir de mí por alguna puta razón que no has tenido la amabilidad de explicarme. ¿Crees que te acoso? ¡Pues NO! Grábatelo de una pinche vez: ¡Mi mundo no gira alrededor de ti!

... De que me digas que soy mala/fea/tonta/maléfica/etc. En realidad, mala sí soy contigo, pero por una razón lógica: Si tú me tratas como se te antoja cuando intento ser amable, ¿qué chucha esperas que haga? ¿Que te ruegue por un poco de amistad? No, pedazo de tarado subnormal, yo no le ruego ni a mi madre. Si tú me tratas como quieres, yo voy a defenderme como mejor sé, o sea, con ironías, burlas y lo que se me cante. Es mi forma de defenderme de ti, grandísimo idiota, ni más ni menos.

... De que nos peleemos a cada rato. Es decir, no puedo tener un segundo de paz cuando tú rondas, porque inevitablemente uno de los dos va a decir algo desubicado, el otro le contestará y así seguimos. No digo que sea únicamente tu culpa, yo también empiezo a veces, pero si tú me vas a andar jodiendo para hacerte el gallito con tus compañeros, no esperes que yo no te conteste como te lo mereces.

... De no poder decirte todo esto cara a cara. Porque no sabes oír. Porque te da mucho miedo enfrentar las cosas complicadas. Porque, aunque no lo quieras aceptar, te da miedo enfrentarte a mí, que soy complicada. Porque eres un cobarde. Porque te da miedo el qué dirán. Porque sé que es una batalla perdida, aunque que la guerra sigue. Porque simplemente no estás ahí para tratar de madurar. Porque estoy cansada de intentar hacerme escuchar.

... De que me sigas importando lo suficiente como para tener que liberar todo lo que llevo dentro. Me tienes podrida, me tienes hasta los jodidos huevos que no tengo y, sin embargo, sigues importándome lo suficiente como para que tenga que escribir todo esto.

... De tener que ser fuerte. Finjo ser fuerte en mi casa para ayudar a mi madre; finjo ser fuerte en el colegio para que parezca que todas las idioteces que dicen mis compañeras no me afecten; ¿y ahora tengo que fingir ser fuerte cerca tuyo para aparentar que tú y todas tus estupideces no me hacen nada? ¡Quiero un descanso de todo eso, por Dios bendito!

... De no poder mandar todo a la mierda y darte una cachetada a ver si despiertas de tu sueño pinky, tío.

Simple y llanamente estoy completamente harta de ti.